RECITAL DE ROSBERG:
Nico Rosberg ha sido el gran dominador del Gran Premio de Australia. Los números lo dicen todo. Ganó la carrera con una autoridad aplastante. Aventajó a Magnussen en 26.7 segundos, a Button en 30 y a Alonso en 35.2. Hizo la vuelta rápida con 1:32.478, por el 1:32.568 de Valtteri Bottas o el 1:32.616 de Fernando Alonso. Sin duda, un 'meneo' que recordó a las últimas exhibiciones de Sebastian Vettel.
HAMILTON, LA CRUZ.
Lewis Hamilton era el gran favorito para ganar. Pero, al igual que le pasó en los primeros libres del viernes, sufrió un problema de fiabilidad, en este caso en el motor, que arruinó la carrera. Lo mismo le ocurrió a Vettel, que empieza con un cero en su casillero. Y qué hablar de los Lotus. El objetivo de Romain Grosjean y Pastor Maldonado era acabar la carrera, pero el francés tuvo que abandonar tras 43 vueltas y el venezolano con 29. Ambos tuvieron problemas en el ERS (Energy Recovery System).
NIÑO PRODIGIO.
El Gran Premio de Australia nos dejó el nacimiento de una nueva estrella, Kevin Magnussen. El danés, de 21 años, acabó segundo -tercero en pista antes de conocerse la sanción de Ricciardo- y realizó una carrera extraordinaria de principio a fin. Era su debut en la F1 y calcó los números de un fenómeno de esto como Lewis Hamilton, que en su primera carrera en 2007 fue también cuarto en clasificación y tercero en carrera. Sin duda, un dato a tener muy en cuenta.
BIEN POR MCLAREN.
El equipo británico dio un inesperado giro con el fichaje del joven Kevin Magnussen. El danés, sin el potencial económico de Sergio Pérez, llegó a Woking exclusivamente por méritos deportivos. Y pronto le ha dado la razón a la formación británica. Mark Webber felicitó a McLaren ayer vía Twitter por su decisión de 'poner talento y hambre en el coche'. 'No es dinero. Bien jugado. Y el resto de equipos tomad nota', indicó el piloto 'aussie'.
NUEVO RÉCORD.
Y hablando de niños prodigio, tampoco podemos perder de vista al joven ruso Daniil Kvyat. El piloto de Toro Rosso entró en los puntos en su primera carrera y supera el récord de Sebastian Vettel como el piloto más precoz en sumar un punto en la categoría reina del motor. El de Ufa ha puntuado con 19 años, diez meses y 18 días. Vettel lo había hecho con 19 años, 11 meses y 14 días.
¿QUÉ PASA CON FERRARI?
Fernando Alonso se marchó con una sensación agridulce de Melbourne. Pero la realidad es que la carrera fue horrible para la 'Scuderia'. Es cierto que pudo ser peor, como demostraron Hamilton o Vettel, pero ver a un piloto del talento del español o de Kimi Raikkonen a 35.2 o 57.2 del ganador Nico Rosberg dice muy poco de un equipo que sigue sin dar el salto de calidad necesario. Es pronto, pero esto empieza a oler muy mal otra vez.
MALA FORTUNA.
Felipe Massa fue uno de los que peor fortuna tuvo en este estreno de competición. El Williams apuntaba alto, pero ayer se encontró con la clásica salvajada del piloto de turno. Kamui Kobayashi, de Caterham, embistió por detrás al paulista y lo dejó sin opciones. Valtteri Bottas demostró que el FW36 tenía potencial más que suficiente para estar en los puntos.
DUDAS DEL NUEVO FORMATO.
Arrancó la nueva era de la F1, la de los silenciosos V6 Turbo. Y lo hizo con algunas dudas. Al margen del escaso ruido de los coches, no se vieron demasiados adelantamiento en pista, al menos en cabeza. Los equipos se mostraron bastante conservadores y con la única idea en mente de acabar la carrera. Los neumáticos, mucho más duraderos, no son un factor ya a tener en cuenta ni permiten demasiadas variantes estratégicas. Un par de paradas por boxes bastaron. A poco que los equipos afinen con la fiabilidad, podríamos empezar a tener carreras más que sosas -no me quiero ni imaginar el trenecito de Mónaco