Las luces de alarmas se han encendido en Red Bull. La pretemporada llega mañana a su fin. La próxima cita será en Melbourne y los errores ya sí empezarán a costar puntos. Pero, según lo visto, Red Bull va a tener muy complicado estar arriba en el Gran Premio de Australia. Hoy era el turno de Sebastian Vettel, que no pudo completar ni una sola vuelta en todo el día.
'Pensábamos que íbamos a estar mucho mejor esta semana, pero no ha sido el caso. No tiene sentido sacar muchas conclusiones de esta etapa. Tenemos que ir paso a paso. Tanto Renault como nosotros sabemos lo grave que es la situación, pero hemos sido un equipo los últimos cinco años y las cosas han sido fantásticas. También hemos tenido días malos anteriormente, sobre todo al final de 2010. Somos un equipo y estas cosas pasan', manifestó el de Heppenheim en declaraciones a 'Autosport'.
Pero, pese a todo, Vettel prefiere mostrarse optimista y cree que se verá otra versión de Red Bull en la primera carrera de la temporada en Albert Park. 'No hay razón para pintar todo de negro. Sabemos que estamos en un momento complicado, pero todo el mundo es consciente de ello y está motivado para salir de la situación. Creo que las cosas se calmarán sólo por el hecho de que en dos semanas tendremos bastantes piezas nuevas. Obviamente, hemos tenido muchos problemas y no será fácil arreglar las cosas. Pero eso mejorará cuando lleguemos a Australia', continuó el germano.
Por último, Vettel dejó claro que, una vez que sean capaces de resolver los problemas de fiabilidad, volverán a estar arriba. 'Hicimos muy pocas vueltas, pero en todas ellas hemos tenido buenas sensaciones con el coche. Yo estoy muy contento con él. Lógicamente es un paso atrás con respecto al año pasado, pero aún tenemos esperanza de estar al frente', concluyó.
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